La Arepa: El Disco que Se Volvió Mapa de la Diáspora
I. El Nombre Antes del País
La palabra "arepa" no llegó del español. Llegó del quechua cumanagoto: erepa era el término con el que los indígenas de la región de Anzoátegui, en el oriente del actual Venezuela, nombraban al maíz. Cuando los cronistas europeos del siglo XVI intentaron transcribir ese sonido, la palabra derivó en "arepa" y con ese nombre quedó registrada para siempre.
En 1539, el florentino Galeotto Cei describió por escrito, durante su travesía por las Indias, una preparación que los indígenas elaboraban con maíz: "Hacen una suerte de pan a modo de tortillas… y a esta clase llaman areppas". Era, casi con certeza, la misma preparación que los pueblos Muisca del altiplano colombiano llamaban thytá fun, y que los indígenas Guane del actual Santander nombraban tijitafun. El mismo disco de maíz, muchos nombres, un solo origen: el continente americano antes de la colonia.
Los registros arqueológicos del sur occidente de Colombia ubican el cultivo de maíz hace más de 6.000 años, y la presencia de preparaciones similares a la arepa en la alimentación cotidiana de los pueblos originarios, hace al menos 3.000 años. Los cumanagotos cocían su masa sobre piedras calientes. Más tarde, los pueblos del interior usarían el budare: una plancha circular de barro cocido que distribuyó el calor de manera más uniforme y permitió una cocción más controlada. El budare es, en ese sentido, la primera tecnología culinaria de la arepa.
II. La Colonia y el Maíz que No Se Rindió
La llegada de los colonizadores españoles transformó casi todo el sistema alimentario de América. El trigo europeo intentó desplazar al maíz americano, especialmente en las zonas de dominio colonial donde la producción de pan de trigo era símbolo de estatus y civilización. En el Caribe y los Andes centrales, el desplazamiento fue parcial y desigual.
En el territorio venezolano, el maíz no cedió. La arepa sobrevivió en las cocinas de los pueblos indígenas, en los campamentos de los Ilanos, en las mesas de los trabajadores y los pobres, en los mercados populares y en los hogares donde el trigo nunca llegó o nunca fue accesible. Con el tiempo, la colonia misma absorbió la arepa: la grasa animal que trajeron los españoles se incorporó a la masa; el queso, que era europeo, comenzó a acompañarla o rellenarla; la arepa dejó de ser solo indígena para volverse mestiza, criolla, venezolana.
Para el siglo XIX, la arepa ya era el alimento cotidiano por excelencia de la población venezolana. Era el pan de la mañana, el almuerzo del peón, la cena de la familia. Preparar la masa, sin embargo, era un proceso que consumía horas: limpiar el maíz, pilarlo, cocinarlo, molerlo. Era un trabajo fundamentalmente femenino, en el que la habilidad y la fuerza de las manos de las mujeres de cada hogar estaban en el centro de la economía doméstica.
III. La Revolución Silenciosa: La Harina P.A.N.
En los años 50, Venezuela vivía un proceso de migración acelerada del campo a la ciudad, impulsado por el auge petrolero. Las familias que llegaban a Caracas y a otras ciudades traían sus costumbres alimentarias pero enfrentaban un problema concreto: preparar la masa de maíz de forma tradicional era incompatible con el ritmo de la vida urbana. El proceso tomaba dos días. Nadie en una ciudad industrial tenía esos dos días.
Ese fue el nicho que detectó Juan Lorenzo Mendoza Quintero, hijo del fundador de Cervecería Polar, junto al maestro cervecero checo Carlos Roubicek, un ingeniero judío que había huido del Holocausto y emigrado a Venezuela en los años 40. Desde las instalaciones de la planta procesadora de maíz que Polar usaba para producir sus hojuelas de cerveza, ambos desarrollaron un proceso de precocción que transformaba el maíz en una harina lista para hidratar y moldear en minutos.
El 10 de diciembre de 1960, salió al mercado la Harina Precocida de Maíz P.A.N. —siglas de Productos Alimenticios Nacionales—, la primera de su tipo en el mundo. Lo que requería dos días de trabajo se redujo a diez minutos. La desconfianza inicial fue real: muchos venezolanos no creían que una harina instantánea pudiera reproducir el sabor y la textura de la masa pilada. Pero la arepa era demasiado central en la vida cotidiana como para que la practicidad no ganara.
P.A.N. democratizó la arepa. La hizo posible para la mujer que trabajaba, para la familia sin espacio de cocina, para el venezolano que vivía lejos del campo. Y, sin proponérselo, creó la herramienta que décadas después haría posible que la arepa viajara al mundo: una harina ligera, duradera, portable, que podía cruzar fronteras en una maleta.
Hoy, Harina P.A.N. está presente en más de 100 países.
IV. La Reina Pepiada: Cuando una Arepa Se Vuelve Historia
El año 1955 fue un año de oro para Venezuela. El 21 de octubre, en el Lyceum Ballroom de Londres, una joven de 19 años llamada Susana Duijm se convirtió en la primera venezolana —y primera latinoamericana— en ganar la corona de Miss Mundo. La noticia paralizó al país. Radio Caracas interrumpió su programación para dar el extra.
En Sabana Grande, Caracas, una familia de emprendedores trujillanos, los hermanos Álvarez, tenían una arepera conocida por sus tostadas rellenas de pollo desmenuzado, aguacate, mayonesa y petit pois. Para honrar a Susana Duijm, los hermanos vistieron a una de sus sobrinas de reina y la pusieron en un pequeño altar en el local. Un día, un señor se detuvo a preguntar por el montaje. Cuando le explicaron que era un homenaje a la nueva Miss Mundo, respondió: "Pero yo soy el padre de Susana. ¡La traeré aquí!".
Y lo cumplió. Abraham Duijm trajo a su hija coronada al local. La madre de los hermanos, María de los Santos Álvarez, preparó para la ocasión su receta especial: una arepa tostada rellena con la combinación de pollo, aguacate y mayonesa que ya era la marca de la casa. Heriberto Álvarez la entregó a Susana y le dijo: "Esta se llamará La Reina, como tú."
El apellido vino de la calle: en el Caracas de los 50, a las mujeres de curvas pronunciadas se las llamaba pepiadas. La arepa, generosa y rellena, era, como Susana, una pepiada. Así nació la Reina Pepiada: la arepa más famosa de Venezuela, la que hoy se vende en Madrid, en Tokio, en Nueva York, en Santiago, en Ciudad de México, en cada rincón donde un venezolano abrió un budare lejos de casa.
V. El Mapa de la Diáspora
En 2014, Venezuela entró en la crisis económica y política más profunda de su historia moderna. La escasez de alimentos, la hiperinflación, el colapso del sistema de salud y la inseguridad desencadenaron el éxodo más grande de América Latina en tiempos recientes. Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), la diáspora venezolana superó los 6,8 millones de personas: más de 2,4 millones en Colombia, 1,4 millones en Perú, 545.000 en Estados Unidos, 448.000 en Chile, 413.000 en España, 365.000 en Brasil, entre otros.
Con cada venezolano que cruzó una frontera, viajó la arepa.
No como recuerdo nostálgico. Como proyecto económico, como estrategia de supervivencia, como acto de identidad. En ciudades de Bogotá, Lima, Madrid, Quito, Miami, Buenos Aires, Ciudad de México y Tokio proliferaron las areperas venezolanas: pequeños locales, puestos callejeros, food trucks y restaurantes familiares donde la arepa no solo alimentaba a los emigrantes venezolanos, sino que iba conquistando, poco a poco, a los comensales locales.
"Masificada en todo el mundo", describió Merlín Gessen Pantín, presidenta de la Asociación Venezolana de Neurogastronomía. "Cada vez que se abre una arepera en el mundo es una conquista interna. La diáspora necesita mucha ayuda, confort desde muchos puntos de vista. Y cada arepera que abre da un apoyo a los inmigrantes, donde se permite brindarles a los locales que nos reciben un poco de la identidad venezolana."
En Tokio, Raúl Márquez prepara y vende arepas. "Las arepas son parte de lo que nos pertenece —dijo a la BBC—. Para mí, una arepa es mi madre. Es comer en la mañana antes de ir a la escuela." En Riohacha, Colombia, Duvis Carolina montó Súper Arepa Venezolana en la primera calle de la ciudad, con los colores de la bandera venezolana en la estructura. En Madrid, el periodista Ernesto Lotitto lleva siete años conduciendo La Ruta de la Arepa. "Cuando me entraba la nostalgia", recuerda, "tenía solo dos sitios para comer arepa." Ahora hay decenas.
El sociólogo Martín Areve, de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador —país que recibió a 350.000 venezolanos y sirvió de tránsito para dos millones—, lo sintetizó con precisión: "No solo migran personas, sino que migran con todo su bagaje cultural."
VI. El Día Mundial de la Arepa: La Identidad como Celebración
En 2012, en plena Venezuela, un grupo de ciudadanos se reunió para tender un puente con quienes ya habían emigrado. Eligieron el símbolo que todos compartían. Lo que comenzó como un arepazo mundial para incentivar el registro electoral en el exterior se transformó en una celebración anual: el Día Mundial de la Arepa, que se celebra cada segundo sábado de septiembre.
Ese día, en decenas de países, miles de budares se encienden simultáneamente. No es solo una fecha gastronómica. Es el mapa visible de una nación dispersa que encontró en un disco de maíz la coordenada común de su identidad.
La arepa no tiene pasaporte. Pero sabe exactamente a dónde pertenece.
La Mirada LatinMinds
La historia de la arepa no es solo la historia de un alimento. Es la historia de cómo un pueblo carga consigo lo fundamental cuando todo lo demás se hace insostenible.
Tres mil años de historia precolombina. Una revolución industrial que redujo dos días de trabajo a diez minutos. Una arepa bautizada en honor a la primera Miss Mundo latinoamericana. Y hoy, 6,8 millones de personas repartidas por el mundo que abrieron un budare donde pudieron, porque eso era lo que sabían hacer y lo que necesitaban para recordar quiénes son.
La arepa no viajó sola. La llevaron.
Fuentes y Referencias
Wikipedia en español. "Arepa." (Incluye registros históricos de Galeotto Cei, Gonzalo Jiménez de Quesada en 1545, y las denominaciones indígenas regionales: tijitafun, thytá fun, erepa.) https://es.wikipedia.org/wiki/Arepa
CNN en Español (9 de septiembre de 2023). "El origen de la arepa: ¿es colombiana o venezolana? (Y por qué esto es lo que menos importa)." (Referencia al historiador venezolano Miguel Felipe Dorta y su libro ¡Viva la arepa! sobre la etimología cumanagoto.) https://cnnespanol.cnn.com/2023/09/09/origen-arepa-colombiana-venezolana-orix
Aporrea (4 de septiembre de 2025). "Origen y trascendencia de la arepa como alimento ancestral." Por Reinaldo Chirinos. (Sobre el budare de barro, la cultura Muisca y los 6.000 años de cultivo de maíz en Colombia.) https://www.aporrea.org/cultura/a344416.html
Empresas Polar. "P.A.N. cumple 63 años en el mercado afianzándose como marca global." (Sobre el desarrollo de la Harina P.A.N. por Juan Lorenzo Mendoza Quintero y Carlos Roubicek, y su presencia en más de 100 países.) https://empresaspolar.com/p-a-n-cumple-63-anos-en-el-mercado-afianzandose-como-marca-global/
RoomLab (24 de mayo de 2026). "Descubre la fascinante historia y evolución del logo de Harina P.A.N. que cambió el mercado." (Sobre el lanzamiento del 10 de diciembre de 1960, el nombre P.A.N. y la planta Remavenca.) https://roomlab.cl/blog/logos-de-harina-pan/
La República (Perú) (28 de septiembre de 2022). "Carlos Roubicek: superviviente del Holocausto y reinventor de la cerveza Polar." (Sobre la historia de Roubicek como inmigrante checo judío en Venezuela y su rol en la creación de la Harina P.A.N.) https://larepublica.pe/mundo/venezuela/2022/09/28/carlos-roubicek-superviviente-del-holocausto-y-reinventor-de-la-cerveza-polar-empresas-polar-venezuela
El Estimulo / Bienmesabe (14 de abril de 2026). "La reina pepiada y su historia tan especial como Susana Duijm." (Sobre la familia Álvarez, la visita de Susana Duijm y el origen del nombre.) https://elestimulo.com/bienmesabe/arepas/2026-04-14/historia-arepa-reina-pepiada/
La Gran Aldea (18 de junio de 2020). "La 'Reina Pepiada' de Venezuela, a cuatro años de su muerte." (Sobre el contexto del triunfo de Susana Duijm el 21 de octubre de 1955 y el testimonio del areperista.) https://lga.lagranaldea.com/2020/06/18/la-reina-pepiada-de-venezuela-a-cuatro-anos-de-su-muerte/
Vice / Munchies (31 de julio de 2024). "La migración de la arepa venezolana y su popularización en el mundo." (Cita a Merlín Gessen Pantín, presidenta de la Asociación Venezolana de Neurogastronomía, y al sociólogo Martín Areve.) https://www.vice.com/es/article/la-migracion-de-la-arepa-venezolana-y-su-popularizacion-en-el-mundo/
Gente de Hoy (13 de septiembre de 2025). "La arepa: el alimento ancestral que conquistó al mundo y ahora desafía su propio origen." (Dato OIM: diáspora venezolana supera 6,8 millones. Testimonio de Verónica Salazar en Chile.)
https://www.gentedehoy.com/2025/09/13/arepa-alimento-ancestral-venezolano/
Consejo de Redacción (18 de abril de 2024). "Súper arepa venezolana: cuando los alimentos construyen identidad a través de la nostalgia." (Historia de Duvis Carolina y su local en Riohacha, Colombia.) https://consejoderedaccion.org/sello-cdr/investigacion/super-arepa-venezolana-cuando-los-alimentos-construyen-identidad-a-traves-de-la-nostalgia/
La Tercera (15 de junio de 2023). "La arepa: la comida venezolana que triunfa en el mundo por su sabor." (Testimonio de Raúl Márquez, venezolano que vende arepas en Tokio.) https://www.latercera.com/tendencias/noticia/la-arepa-la-comida-venezolana-que-triunfa-en-el-mundo-por-su-sabor/G3U2HMUBGZHQ3INMQ7TRE27FQY/
ACN (Agencia Caraqueña de Noticias) (7 de septiembre de 2025). "La arepa une al mundo en su Día Mundial con una nueva campaña cultural." (Sobre el origen del Día Mundial de la Arepa en 2012 y la iniciativa Mi Granito de Harina de Rafael Mourad.) https://acn.com.ve/dia-mundial-arepa/
Influencia de la diáspora venezolana en la gastronomía internacional. (Datos de distribución de la diáspora: 2,4 millones en Colombia, 1,4 millones en Perú, 545.000 en EE. UU., 448.000 en Chile, 413.000 en España, 365.000 en Brasil.) https://www.jaxtorrevieja.com/blog/influencia-de-la-diaspora-venezolana-en-la-gastronomia-mundial